|
Total: 393 - Mostrando 1 ~ 10
Viajeros de la nada
http://manubo.blogspot.com/2007/07/343-el-lado-de-adentro-de...
Ernesto quiso ponerse a tono con la idea de que todo era cuestión de sintonizar las ondas adecuadas y entonces dijo: Traten de mantenerlo por esa zona dando vueltas mientras yo descifro las partes que ya tenemos.
Le parecía que andaba sobre zona conocida porque, ya había vislumbrado más adelante en la lista y se notaba un ciclo que se repetía cada tanto de la misma manera.
-¡Si, estamos en una página del buscador de Google!
-¿Y qué está buscando el buscador –preguntó Cholo.
-Una dirección…http://manudo.blogspot.com.
Al pronunciarse esas palabras todos sintieron que una especie de cosquilleo les corría por la piel del cuerpo tras ver que Ernesto se ponía pálido y abría demasiado los ojos.
-Las Bolas de Manuel. Historia fantástica, risueña, erótica, política, filosófica, metafísica y uruguaya. ¡Es esta!
Ernesto se acercó a las páginas escritas con números, casi dudando de que allí en esos cientos de cifras pudiera encontrarse el contacto adecuado entre billones posibles. Era increíble. No sólo la cantidad de datos totales y el hecho de encontrarlos sino, mucho más todavía poder decodificar todos los protocolos de enlaces y los distintos significados….No. Así trabajaban las computadoras… Esto ha de ser la vía paralela que decía Ernesto. Una manera de mirar hacia adentro de Internet sin estar propiamente allí. Sin dejar huellas. Caminar en puntas de pie para entrar a la casa por la puerta de atrás…ni eso. Más bien entrar por alguna dimensión en desuso y hacer un giro cuando ya se está adentro…o quedarse con alguna dimensión de menos, no más, si es que se puede seguir leyendo o viendo en esas condiciones. Como el sargento Kirk que hablaba en dos dimensiones y veía y escuchaba sin problemas.
Dengue dijo que Manuel y la Magda lo que estaban haciendo era un milagro. Porque se metían por adentro del aire hasta llegar a la nada y de la nada sacaban todo lo que se escondía. Porque el una vez había pensado que en el mundo no hay lugar para la nada pero que en la nada pueden entrar muchos mundos. Manuel y la Magda habían llegado hasta allí para encontrar esa historia que alguien está contando de su vida. A ese mismo lugar que él había siempre llamado nada, pensando que era como decir que no existía, pero que aunque no existiera, podía tragarse a las otras cosas que entonces dejaban de existir. Porque adentro de la nada, nada es diferente. Aunque volvieran a salir las cosas de la nada, ya no serían las mismas, ni nadie podría recordar, como eran las cosas antes de ser tragadas por la nada, ni menos saber cual de las que entró es la que va a salir ahora.
Ernesto apenas se sostenía sobre su par de piernas que habían empezado a temblar como las hojas del otoño. Comprendía que estaba en presencia de algo que sobrepasaba su pretendida inteligencia. No es que no tuviera idea de los mecanismos implicados para lograr el portento, era la pasmosa facilidad con que habían sido abordados y vencidos. El nieto de Abelardo! El predestinado. Porque al decir de su abuelo, que era ducho en eso de la astrología, era un raro caso de coincidencia de todos los buenos augurios sobre el día y la hora de su nacimiento. Pero además, decía el viejo, que estaba destinado a conducir a los hombres de su continente hacia la verdadera liberación, que no es nacional ni internacional. Es humana.
Sigue leyendo...
Etiquetas: decifrar, manubo, enlace, dimensión, nada, liberacion
Quo Vadis
http://manubo.blogspot.com/2007/07/342-documentos-falsos.htm...
-Oscar está juntando botellas de plástico para nosotros. No ha de tardar en traerlas…Quiere aprender a pilotear
-¿Y Bosco?
-Se ha empeñado en averiguar quién es que escribe la historia. Está con la computadora todo el tiempo… Ernesto le sugirió que se podría entrar a Internet con los guijarros… El piensa lo mismo, aunque ninguno de los dos todavía sabe cómo.
-Yo sí se. –Afirmó Manuel.
Lo que no entendía era cómo se podría descubrir en Internet a alguien que no quería ser descubierto. Faltaron varias explicaciones más que le diera Ernesto, para convencerlo, aunque le quedara claro que quién entra en internet tiene que hacer contacto con una serie de procesadoras que retienen la característica de la máquina del sujeto, cuando no complicadas contraseñas. (Que se pueden falsear)(Como los documentos que sirven para identificar a los que no les importa ser identificados)
-Los otros andan con documentos falsos.
-¿Qué?
-No, nada.
-¿Documentos dijiste?
-Falsos. Los documentos que usan los que andan buscando los que te piden documentos.
-¿Qué?
-No importa. Tenemos que volver a la cueva.
Llegados a la cueva, Manuel invitó a los otros a entrar a la bola dormitorio. En el suelo acomodó un pedazo de tabla y encima la bolsa de gamuza.
-¿Vos leés, flaca?
Todavía Magda se entretuvo un minuto repartiendo lápices y papeles.
-Dale.
Comenzaron como otras veces pero omitiendo la llamada. Se pusieron en resonancia con las cuerdas de la bola. Hicieron varios acordes distintos y enseguida los guijarros empezaron a largar información. Eran números, una serie continua de ellos que iba cantando Magdalena y los otros escribiendo hoja tras hoja hasta que Ernesto Federico gritó espantado.
-¡Acá hay algo!
Explicó que estaba viendo los códigos de varias letras seguidas. Se detuvo a mirar de cerca el papel mientras sus labios se ponían en posiciones distintas sin decir nada. Se sonrió…
-Googl…
Todos entendieron, menos Manuel
.¿Entramos no?
Sigue leyendo...
Etiquetas: descubrir, falso, contraseña, documento, guijarros, codigo, ASCII
Noticias Frescas
http://manubo.blogspot.com/2007/07/341-la-laguna-verde.html
Más tarde salieron a ver como todo seguía en silencio, ya sin aroma de café que se habría ido poco a poco con un hilo de aire hacia la puerta o absorbido tal vez por el interior de la caverna, curiosa de novedad. Desde la puerta tampoco se veía otra cosa que la falda del cerrito extendida por la llanura de pasto hasta allá a lo lejos el requiebre de esa franja oscura de montecito costero que… Allí se veía el espejo de agua de una lagunita!
-Fijate, entre los dos alamillos esos flacos y pelados…
Llevaron toalla y jabón y ropa para cambiarse. Para Manuel un juego igual al que llevaba puesto. Calzoncillos amarillos y remera roja. Para Magda el cambio iba a ser mayor, incluyendo champeones en lugar de zapatos y esa remera blanca que le hace ver el bulto de los senos. En la bajada corrieron una carrera que termino en rodada por el pasto hasta topar con un matorral de chilcas. Después otra parte llena de piedras y más allá una cañadita que saltaron para tener delante la última loma antes del arroyo que habían visto.
La laguna no tenía más de veinte metros de largo, cuatro o cinco de ancho por uno y medio de profundidad. Pero el agua estaba bien limpia. Hasta lástima les dio tenerse que enjabonar y voltear espuma en el agua que después iban a tomar las pobres vacas y muchos otros animalitos que seguro andaban viviendo por esa zona. De todos los tamaños posibles hasta la vaca. Y ahora ellos. Que sin ser los más grandes podrían ser los más sucios desde que se inventó la ropa. Se dieron cuenta. Estaban rodeados de vida que les contemplaría atónita de ver a un par de seres que venían a contaminar la pobre lagunita de los alamillos, la que da de beber a todos, hasta al secreto casal de los ciervos que todos creen extinguidos , pero que solo han aprendido a ocultarse de los hombres!
Jugaron en la desnudez del agua, sabiendo que eso no era lo que ofendía a la naturaleza, pero sin embargo algo contenidos por la incómoda sensación de culpa por el jabón que no se alivió cuando en una orillas vieron varias bolsas de plástico mugriento pegoteadas arriba de los yuyos. Se indignaron. Otros mugrientos les habían ganado y ellos eran los que no habían aprendido la lección que ahora sin quererlo aprendían escuchando a penas, el rumor de ojos de las barrancas que les rodeaban. Tendrían que haberse bañado sin jabón. ¿Pero cómo? Después de varios días…
-Me parece que sentí un grito…
-Sí.
Cuando se vestían los gritos parecían acercarse. Eran los otros que le andaban buscando. Habían vuelto desde Guichón muy agitados y al encontrar la bola de Manuel salieron a buscarlos cargados de noticias que habían podido recoger de la gente y de los televisores.
De cómo fueron y volvieron lo dejaban para otra ocasión contar, porque lo importante era que estaban ocurriendo cosas inesperadas. Entre la gente. En la manera de reaccionar la gente unos con otros, es decir…Hay mucha gente a la que se le cambió la cabecita! Era difícil estimarlo pero hasta capaz un diez por ciento. Lo que es mucho tratándose de… Y bueno, en la televisión parecen querer disimular los nervios por la difícil situación en que se encuentra el gobierno incapaz de dar explicaciones coherentes sobre los extraños fenómenos que se han registrado en los cielos uruguayos. La gente cree que el gobierno miente cuando se lava las manos echándole la culpa a los ovnis. La gente cree que el gobierno está comprometido con el silencio. Se habla mucho de la República Anárquica de Lagomar. La sigla RAL, invento de la sabiduría popular aparece todos los días pintada en los muros. Hasta en Guichón y posiblemente todos los pueblos del país. En Montevideo el movimiento está centrado en cada barrio y en muchos de ellos parece que han empezado a formarse comunas!
-Hemos escuchado a varias personas que frente a la noticia comentaron que eso era lo que tendrían que hacer todos! Que las pelotas voladoras no eran malas, que las malas eran las pelotas brillantes. Que el mejor gobierno es ninguno y que ninguno debe tener más poder que algún otro…
-Tenemos que completar 20 bolas en pocos días y salir a dar apoyo a esa gente!
Sigue leyendo...
Etiquetas: lagunita, jabon, chilcas, desnudez, comunas, gobierno, ovni
Alcoba oval
http://manubo.blogspot.com/2007/07/340-acostarse-en-la-sombr...
-(Vamos con los otros) –respondió el pensamiento de Magda, conteniendo apenas, por no arengar en demasía, el deseo de festejar el triunfo, aunque para ello no necesitara apenas, ninguna justificación más allá de saber que la lucha la inicia siempre el otro bando. Respondan a quién respondan y tengan o no alas pegadas en las espaldas. Que la verdad manda más que ningún endiablado engendro que venga en nombre de Dios, el mentiroso. Que nos ama dice, mientras descoyunta criaturas para calmarse los nervios, o el aburrimiento, y se reza a sí mismo la oración que le santifica el nombre…Milenio tras milenio, sin llegar a convencerse nunca, ni aun con la ayuda del millón de veces que el coro de los alcahuetes repite la palabra amén.
-(Vamos)
Los campos se veían ahora libres de pájaros con garras, corría una suave brisa del oeste, que aunque fresca, en la luminosidad de la mañana parecía augurar la prolongación del verano en pleno otoño, porque…¿para qué la luz, sino para iluminar las flores que se abren y los follajes que se crecen, dando colchón a los que se cansan y sombra clara a los que se acuestan? Pero, no importa. Vendrá después el invierno trayendo también lo suyo. Ese recogerse en los interiores junto al fuego, mientras los guisados en camino perfuman el ambiente poco a poco… Esas camas maravillosamente acogedoras donde encontrar el cuerpo compañero junto al cual amanecer en brazos. Esos brazos…
-(Flaca…)
-(¿Sí?)
-(¿Vos creés que yo soy predestinado…?)
-(No se que es eso…)
-(Que es mi destino. Que no puedo escapar de esto…)
-(Creo que todos ponemos nuestra fe en voz)
-(¿Y por qué…? ¿Por qué en mi?)
-(No lo se… es algo…Yo no puedo desconfiar de vos!)
-(Pero yo confío en todos ustedes… Hasta en Mandinga…)
-(Es distinto…)
Bajaron dentro de la cueva del Queguay, sin encontrar más que a las otras bolas detenidas en la penumbra espesa del silencio que miraba para el relumbre que venía de la puerta. Los otros no estaban, todavía flotaba el aroma del café que había estado caliente y tal vez el eco de alguna última palabra…¿Cuánto demorarían…?
Lo extraño era no haberlo pensado antes. Tomarían la bola de Manuel como dormitorio, trayendo los colchones y las frazadas. El cepillo de dientes y el bidón de agua potable. Los guijarros y la poca ropa que habían traído.
Ya lo tenían todo allí. Cerraron la puerta corrediza y con sus mentes en resonancia prendieron una tenue luz. Se desnudaron sin apartar cada cual su vista del otro cuerpo que iba apareciendo. Entonaron esa melodía mental que sola se les había despertado en la piel de los miembros y de todo el cuerpo, a medida que cada parte era revivida en la imaginación del otro. Lo hicieron a cuatro voces, ocho, dieciséis y descendieron muchas veces a las octavas más bajas, las de los mordiscos y los forcejeos, para levantar después el canto de nuevo a las filigranas de la polifonía.
Sigue leyendo...
Etiquetas: coro, alcahuete, amén, brazos, confianza, polifonía
Te juro que no entiendo
http://manubo.blogspot.com/2007/06/339-para-la-mayor-inflaci...
De pronto el triple círculo de naves se dejó de ver por debajo y encima de las altas nubes. Como que nunca hubiesen estado allí, marcando con su presencia el dominio pretendido del mas allá sobre las praderas que se extendían mansas, como siempre y silenciosas. Se habían retirado tras la derrota. Deberían asimilar los hechos, lamentar la pérdida… recoger los restos, no.
Magda apenas contenía los gritos de su pensamiento. Manuel no sabía si alegrarse… Volverían. Lo supo por entero. Una y otra vez volverían los pajarracos luminosos contra él y su gente, para que se cumpliera por completo la condena que pesaba sobre su cabeza, fatal destino escrito con la sangre de algún dragón, sobre la piel de sapo que encuadernaría ese libro secreto. Algo así. Por lo menos. Como siempre ocurre en las películas cuando guerrean los semidioses contra aquellos grandes héroes que ya no da la tierra, por cuestiones de una espada o los amores de una princesa. ¿Y en este caso…por qué peleaban? Por la maldita locura que le había puesto enfrentado a las huestes innumerables de todos los cielos!
Sigue leyendo...
Etiquetas: destino, huestes celestiales, dios, anciano, Manuel Aquelarre
Singular Duelo
http://manubo.blogspot.com/2007/06/338-la-fuerza-de-las-idea...
Apenas saludaron a Trum y Porum, con las debidas advertencias por el peligro que corrían. Magda montó en la bola que había dejado Rulo y salieron volando a la par entre algunas nubes algodonosas en la brillante atmósfera -lo que se usa para filmar las grandes escenas aéreas- por donde andaban algunas gaviotas desorientadas y también un cuervo ocupado en otra cosa. Parecía una estampa alegórica –o como se llame, pensó Manuel- donde se proyectaban dos ideas claras y contrarias, Las gaviotas, bichos algo tontos pero libres y luminosos, y los repelentes cuervos al asecho de algún animal débil o moribundo. Ellos y los peligros que en cualquier momento le podían caer de los altos cielos…Aunque, también podría ser visto el vuelo de las gaviotas, fuera de la franja de la costa, como el presagio de una tempestad y el planeo del cuervo sobre una columna de aire que se eleva, por el contrario, como pronóstico de buen tiempo….
-(Manuel)
-(¿Qué pasa Flaca?)
-(Nos tienen rodeados)
Montados uno encima de otro, como triple horizonte diamantino, les rodeaban tres anillos de naves celestiales. Trescientas, por lo menos, cristalizadas en la imagen definitiva del momento fatal. Manuel supo que no iba a huir y apenas si tuvo tiempo para saberlo, porque desde algún lado se desprendió una guirnalda tornasolada, que directamente voló hasta sobre ellos y se detuvo sin hacer otra cosa que brillar. No era una nave esférica como las otras. Tenía una extraña forma de X, era…¡Un súper ángel! Un aparato con cuatro alas como de pájaro, cabeza y miembros como de terrible humano y un triángulo rodeando al torcer ojo de la frente. Estaba esperando…
En una fracción menor al mínimo tiempo posible, supo Manuel que aquello era el desafío para un duelo y supo también el porqué. La simple razón que animaba tan extraña oferta de igual combate, teniendo los celestes todo la ventaja del número. Ellos desesperaban de poderles asestar sus tiros antes de que se metieran en el punto. Ellos no podían, o no sabían cómo hacerlo, ni cómo impedirlo. Derribarlo en singular combate les parecía una ganga, que de tener los humanos un par de dedos de frente, deberían rehuir, sin dejarse tentar –lo que era más probable- por el pintoresco alarde del gallito de riña desafiado.
Terminó ese instante y al comenzar el siguiente, ya la bola de Manuel había remontado la parábola que lo colocaba frente a aquel engendro. Después fueron tres seguidos de quietud, que terminaron en el cuarto, el instante de la disgregación, que fue total. Ni siquiera cenizas llovieron sobre la tierra. El enorme pajarraco de ojos saltones desapareció sin siquiera lanzar el postrer graznido. No pudo resistir aquel potente pensamiento que le sacudía hasta el esqueleto. No pudo con LA LIBERTAD, LA IGUALDAD Y LA FRATERNIDAD
Sigue leyendo...
Etiquetas: rodeados, pájaro, Duelo, disgregación, libertad, fraternidad
Sobrevolando las ruinas
http://manubo.blogspot.com/2007/06/337-la-obra-de-los-tucus....
Cuando estuvieron frente a la casa de Rulo prendieron las luces, esa luminiscencia que podían generar a voluntad y que le daba a la bola un gran parecido con la luna llena. Fue suficiente. Algunos vecinos salieron a curiosear y a los gritos llamaron a sus familias hasta que Rulo sintió el griterío y también salió. Entonces la cabeza de Manuel, asomada en la puerta corrediza, le preguntó dónde había escondido la bola, a lo que Rulo contestó, también a los gritos, que dónde más sino en donde siempre, por no decir el nombre de Los Dogones delante de todos, que en eso no se parecía a Manuel, ni en otras cosas. Y viendo el desconcierto de la cabeza de Manuel ante tales afirmaciones, agregó: Hay un sector que no se hundió. ¿Vos pensás que pueden volver?
-Sí. Todo el mundo ya sabe que esa era la base. Quedate tranquilo que la voy a llevar a otro lado.
En eso vieron que se habían venido todos los vecinos a verlos, a gritarles saludos y algunos a pedirles que no se desaparezcan, los más jóvenes. Claro, la cabeza de Manuel asomada medio hacia abajo y con ese relumbre verdoso que parecía emitir… Una voz potente se sintió por sobre todas.
-¡Empecemos la reconquista!
Manuel metió la cabeza y cerró la puertita. Enseguida apagaron la luz y silenciosamente sobrevolaron los árboles en dirección a las ruinas que no parecían estar en su lugar. Lo que había era un terreno completamente liso y limpio! Había desaparecido el hundimiento de la caverna pero también las pilas de escombros de lo que habían sido las paredes de la Villa.
-Vamos a entrar –advirtió Manuel.
Adentro supieron encontrar por pálpito un lugar vacío para estacionar y bajaron a contemplar un asombroso hormiguero de Tucus que venían saliendo de todos los agujeros con caras de trabajo terminado. Se retiraban. La caverna estaba idéntica a lo que siempre había sido… Lástima que se hubiese descubierto el secreto de su existencia! Tendrían que advertirle a los Tucus, del riesgo que estaban corriendo,..Claro, el festival y toda la gente que iba a venir… Pero… Tampoco arruinarles la fiesta y el rencuentro entre todas las tribus del país. O comunidades. Por una suposición que al fin de cuentas…¿El bombardeo habría sido con el propósito de hundir la caverna o…simplemente destruir la Villa junto con sus moradores? No, la caverna! Porque a la caverna no pueden entrar personalmente. Si fuera en la casa nos hubiesen raptado a todos…Y llevado al purgatorio aquel donde le habían tenido tres días colgado de un rayo de luz que le taladraba los sesos.
-Sí.
-Les decimos que estén atentos, por las dudas.
Sigue leyendo...
Etiquetas: luna llena, base, caverna, dogones, reconquista, tucus, purgatorio
Genio y Figura
http://manubo.blogspot.com/2007/06/336-un-guacho-rompehuevos...
Primero fueron a la cueva de Abelardo a recoger las pocas cosas que habían dejado y a entretenerse un rato jugando en aquella depresión del suelo que habían elegido como cama. Después a Magda le entró el miedo a los escorpiones que podrían vivir en las grietas y salir con esos pasos articulados aprovechando la oscuridad. Los guijarros estaban donde los habían dejado, como bien lo mostró el círculo de luz que daba la linterna sobre las piedras que a esa altura, enseguida de la repisa, se comenzaban a curvar para terminar siendo techo. Ese techo de piedra que tenían a medio metro sobre las cabezas y que además de interesantes betas turquesas que brillaban con la luz les mostró una serie de…letras humanas que parecían formar la frase:
YO ESTUVE AQUÍ-AG
Claro-dijo Manuel- estuvo cuando era un gurí. Te imaginás? Un guacho rompehuevos debería ser. Me contó que vivía leyendo historietas que canjeaba con los amigos e imaginándose que era alguno de los héroes. No, no Artigas no. Se imaginaban ser…¡ah! Su primer héroe había sido el Capitán Marbel, cuando apenas empezaba a reconocer las letras. ¿Nunca lo oíste nombrar, claro, yo tampoco a no ser por él. El tipo, que era como cualquiera, decía ZaZam y se transformaba en un superhéroe que salía volando a través de un rayo que caía con los bordes dibujados como serruchos. Ja. El quería volar, me contaba que después de las historietas su gran pasión siempre había sido fabricar aparatos que volasen. Tenía en su caso uno de los primeros que había fabricado a los doce años. Un avión hecho con madera de ceibo y una cuerda de gomas trenzadas que movían la hélice. Cuando me lo mostró se moría de risa contando que como había visto que las ramas de ceibo flotaban muy bien, se le había puesto en la cabeza que si era capaz de vencer al agua y flotar, también debería vencer al aire y volar. En ese tiempo, cuando me contaba, ya era viejo y vivía allá en San José de Carrasco donde tenía un galpón para fabricar de toda clase de cosas raras, pegado al la piecita de los cajones de las revistas, que era donde yo me pasaba las horas.
-¿Y no ibas a ver qué era lo que estaba inventando?
-A veces entraba y lo veía entre medio de un montón de cosas raras que yo no entendía y cuadernos con apuntes y… hablaba solo. Sabés que me daba un poco de miedo por él. Margarita siempre dijo que estaba loco. Pero claro, que íbamos a entender nosotros… Margarita por lo menos terminó el liceo, yo ni eso.
-¿Estaría inventando las bolas?
-No sé. Las cosas que yo veía estaban llenas de cables eléctricos y él se quejaba de que si se jubilaba no iba a ganar para pagar la luz. Miraba por un caño grueso que atravesaba la mesa. Que estaba todo enrollado con unos zunchos que parecían estar hechos con hilitos también enrollados. Pero adentro del caño no había nada, yo lo había visto, y él miraba por una y otra punta…No se qué miraría, porque no había nada!
-¿No te explicaba?
-No, porque cuando me explicaba yo le decía que no entendía y me ponía a querer hacer lo mismo que él hacía hasta que me corría, porque aquellos aparatos eran muy peligrosos. Un día que yo estaba en las revistas de historietas sentí una explosión y fui corriendo, muerto de miedo de que le hubiera pasado algo, pero no, estaba loco de la vida. Se le había reventado todo el aparataje aquel pero él saltaba en una pata por todo el galpón, gritando no se qué cosa lleno de alegría. Después me dijo que no importaba que se hubiese estropeado todo. El podía reconstruirlo y reforzarlo para que la próxima vez no reviente. Lo que importaba era que por primera vez había registrado una torsión que significaba que se había liberado una fuerza. Siempre hablaba de torsiones.
Sigue leyendo...
Etiquetas: escorpiones, rompehuevo, historieta, Capitán Marbel, invento
¿1 o 40?
http://manubo.blogspot.com/2007/06/335-una-firma-annima.html
Bosco completó su justificación mostrando la poca gracia que le daba aparecer en la historia como un cagón que no se atrevía a enterarse de las cosas ni a aceptar el cambio de parecer de su amigo. Un especie de fanático de la formula de los juramentos por encima de la opinión de los conjurados. Un ayatolá del ritual que terminó perjudicando al nieto de su mejor amigo veinte años antes de que naciera.
-Hace cuarenta años que vivo con el remordimiento de haberlo hecho. Pero lo hice para cumplir con aquello que le prometí a mi amigo que nunca cambió de opinión a pesar de mis dudas y prevenciones.
En ese punto Manuel le detuvo.
-Pero vos me dijiste que mi abuelo te había pedido que no me entregues los guijarros!
-No Manuel, como te voy a decir eso. Hacé memoria, acordate de cuando estábamos en la casa de los Goiticoechea, que te dije que no sabía si con darte los guijarros te estaba trayendo un bien o un mal…que…
-No. Todo lo contrario. Me dijiste que mi abuelo te había mandado un mensaje con los guijarros, pidiendo que no me los dieras! Como dice la historia esa.
-No vos te has olvidado de eso…
-Para mí eso ocurrió el año pasado. Para vos hace cuarenta.
Tal vez alguien piense que las cuentas estén mal hechas para que Bosco haya pasado cuarenta años arrepentido y no veinte, pero así está consignado en los archivos de esta historia, siendo yo solamente un escriba que transcribe de un libro a otro, historias que muchas veces ni comprende pero cuyas cifras numéricas involuntariamente memoriza con una precisión espantosa. Perdón por no firmar esta nota, pero si lo hiciera no cambiaría nada. Me llamo Anónimo.
Quedaron unos momentos mirándose a los ojos hasta que ambos se convencieron de la sinceridad ajena y apuntaron en el registro de las cosas extrañas un capítulo nuevo donde se consignaba que en 1967 Bosco le había dicho a Manuel unas palabras que eran otras, con un significado contrario. Y que recién después de un año, es decir cuarenta, se volvían a encontrar recordando cada uno un juego distinto, sin poner ninguno en duda la memoria ni la buena fe del otro! En algo se parecían, Manuel por haber vivido todo el último año a los saltos de un mundo a otro y Bosco… bueno, Bosco tal vez leyó demasiadas historietas y ciencia ficción…
Manuel se apartó bruscamente y mirando a todos les arengó para que nos pusiéramos en movimiento. Construcción de nuevas bolas. Entrenamiento de nuevos pilotos. Elaboración de planes para llegar a la total paralización del país hasta que los políticos nos pudieran asegurar, por lo menos que nuestros territorios no iban a ser invadidos nunca más por milicos humanos de cualquier tipo.
Mandinga saltó a los aplausos desde el costado en que estaba pasando el aburrimiento. Volvía a vivir. Iban a entrar en acción! Todavía tenía algunas artimañas para enseñarle a estos pequeñitos y varios huevos de pascua de nuevos modelos para reventar contra los celestiales.
La escena cambió por completo ante los ojos de las visitas que quedaron abandonados encima de sus zapatos. Todo el mundo rodeando la mesa de bajoelfarol repetía cifras de los calculistas en materia de botellas de plástico vacías, metros de alambre galvanizado, bolsas llenas de diarios y revistas, harina de trigo de un solo cero y otras menudencias.
-Vamos Flaca? A…buscar la bola del Rulo antes de que la descubran..Vos podés volver en ella.
Sigue leyendo...
Etiquetas: cagón, fanático, guijarro, cuarenta años, escriba, buena fe
¿Quién escribió esto?
http://manubo.blogspot.com/2007/06/334-internet-bsico.html
Dicho que fue lo anterior, algo grande se movió para el lado del fondo. Un estampa rastafari de camisola floreada y hojotas de caucho que en tres pasos estuvo frente a la luz del farol que le daba de lleno en los ojos para que los entrecerrara y hablara al bulto del medio de la reunión.
-¿Habla de un tal Mandinga?
Bosco quedó un tanto sorprendido, por no decir amedrentado. Aquel sujeto traía una vibración muy potente que le rodeaba y se percibía desde lejos, además… Además creía haberle visto en otro lado…En algún lugar de no muy buen recuerdo, de esos que uno nunca quiere acordarse…
-No. De alguien llamado Mandinga, no.
Manuel aclaró la duda explicando que su caída en la galería había sido anterior a la de Mandinga entre los árboles y con eso volvió a encarar al visitante.
-¿Y si no lo escribís vos…? ¿Quién puede ser?
-No sé… Alguien que conozca esta historia en todos sus detalles porque…-paseó la mirada por los ojos que le rodeaban-…Han quedado escritas hasta cosas muy íntimas…
-¿Y cómo se hace para escribir en internet?
-Con una computadora.
-Eso ya lo sé, pero… Hay que tener algún permiso o…?
-No. Entras a internet y ahí enseguida aparece alguien que te quiere guiar aunque vos no quieras.
-Y escribís ahí mismo?
-En un lugar donde primero das tus datos y le ponés nombre a lo que vas a escribir.
-¿Y después…?
-Y después hacés lo que quieras hacer.
-Si, pero…Eso que escribiste queda ahí para siempre y todo el que llega lo encuentra ?
-No. Para encontrarlo hay que conocerle el nombre, o preguntar por ahí adentro, dando algunos datos y referencias, para ver si alguien te ayuda.
-¿Cómo buscar una persona en una ciudad…?
-Si, sin conocer a nadie y sabiendo que quien buscás tiene cejas anchas, calza 44 y no se llama Juan.
-¿Y si no tenés computadora?
-Bueno…
Lo cierto era que nada coincidía con nada porque quién estuvo cerca de la historia no tuvo a su alcance una computadora y quien sí la tuvo, como Ernesto, le había conocido justo en el punto en que según el tipo la historia terminaba. Y no sólo eso, estaba muy claro que a no ser él mismo nadie había estado todo el tiempo siguiendo los sucesos! A no ser que… la historia no estuviera completa…
-Nosotros la queremos ver.
Bosco se lo había supuesto y traído en su mochila una portátil que a sólo salir de la cueva podía conectar a internet justo que había salido la luna y una vaca balaba allá a lo lejos.
Magda se puso a leer en voz alta, bajo la luz de la luna, una historia de la que era parte y ahora se transformaba en testigo. En risueño testigo cada vez que el texto hacía referencia a sus reiterados regalos de calzoncillos amarillos a su querido Manuel. O apenado testigo, cuando las peripecias ponían en riesgo el cuerpo o la vida del mismo. Todos se arrimaron y comenzaron los comentarios cruzados entre Manuel y los otros, sobre la veracidad o no de cada detalle de la historia. Sobre quienes pudieron ser los testigos en cada caso….
Pero en cierto momento Manuel volvió a poner toda su atención en el texto que Magda leía. Atravesó la zona de la gracia que le daban ciertas cosas y se fue hundiendo poco a poco en la sucesión de palabras que hablaban desde un mundo donde las cosas iban en constante cambio apareciendo como fotografías en movimiento que se volvían a ocultar para dar entrada a otras tomas. Era muy similar a lo que le ocurría cada vez que intentaba entender el mundo en que le había tocado vivir. Una película que parecía no tener otro argumento que joder al personaje central con accidentes y percances que no lo dejaran en paz por un momento.
¡Quién había escrito aquello le conocía mucho!
Sigue leyendo...
Etiquetas: Internet, calzoncillos, personaje, escrito, paz, conocer
| |
© coRank 2007