Tu Cuenta

Comunidad

Temas (Fuentes)

Más

Ver noticia

MAX STIRNER, «el único» y «su propiedad» (II)
37 / 3
http://www.mundodaorino.es/2009/10/max-stirner-el-unico-y-su...
Enviado por daorino hace 4 semanas, 1 día
1. El devenir del Hombre. En la primera parte de El Único y su Propiedad, Stirner nos muestra una especie de esquema que me recuerda mucho a esas maravillosas palabras sobre el camello, el león y el niño de Así Habló Zaratustra. En ambas, tanto en la representación de Stirner como en la alegoría de Nietzsche, creo que el devenir está implícito aunque el mensaje sea diferente. Para Stirner existe un acontecer que va del niño al adulto, pasando por el joven. Parecerá muy lógico, pero según las definiciones de Stirner la dimensión de las palabras «transmutan». El niño es realista, el joven es espiritual y el adulto ha descubierto su egoísmo, hace suyos los pensamientos y las cosas: «Sólo cuando se ha tomado a sí mismo un cariño personal y, al sentirse como su vivo retrato, encuentra placer en sí mismo (pero esto ocurre en la edad adulta del hombre)» (Pág. 42). El niño ve la materia, forma parte del mundo, su única realidad existe en cuanto que puede sentir las cosas con sus cinco sentidos: «Los niños tenían intereses materiales, esto es, sin pensamientos y sin ideas» (Pág. 43). El joven, sin embargo, es espiritual, se nutre de pensamientos, de cosas que no son cosas, ni siquiera vapores, de cosas que no se pueden tocar, que pertenecen al mundo de las ideas: «el joven se encontró como espíritu y volvió a perderse en el espíritu general, el perfecto espíritu santo, el Hombre, la humanidad, en suma, todos los ideales; el hombre se encuentra como espíritu corpóreo». (Pág. 42-43). Posteriormente el espiritual llegaría al egoísmo y controlaría las cosas y los pensamientos, sería dueño de todo lo que él quisiera para sí. Las diferencias entre los tres estados del Hombre señalados son ajenos al tiempo y a la edad. Si algo diferencia por ejemplo al ser espiritual del ser egoísta es el «entusiasmo», porque al «enloquecerse» pierde el dominio de sí mismo, mientras que el egoísta sabe lo que le interesa, sabe cuáles son sus prioridades, es decir, está más «centrado». Por ello, no es difícil encontrar a jóvenes con sesenta y cinco años y a adultos con veinte años. Toda esa evolución se consigue con esfuerzo, es sin duda -según Stirner- una esquematización del proceso de madurez del ser humano. El egoísta es por lo tanto un paso más en el proceso de elevación pero no el último escalón. Stirner deja entrever un paso más allá, un paso que te lleva más alto. Hablamos del anciano. El propio Stirner no nos dice nada del anciano porque aún no lo ha vivido. Así que ¿qué es ese esquema sino el propio devenir de Stirner? Stirner habla de sí mismo en El Único y su Propiedad, es su yo herido el que protesta, el que critica y desnuda los engaños secularizados que tanto detesta. Si llegara al estado de «ser anciano», y esto es una divagación, tal vez nos encontraríamos con un ser que ha superado el egoísmo, es decir, con alguien que simplemente no obedece ni a su propio capricho, que sirve a Nada, que se ha liberado del interés espiritual y material, de todo tipo de interés; es el hombre que ya ha vivido, es el hombre que ya no vive: la muerte es la superación de «todo», hasta del «Yo».■ 2. El mundo espiritual. Mucho es el daño que ha hecho a las conciencias la creación de mundos espirituales, es decir, de mundos subyacentes. Es cierto que todo pensamiento es espiritual, pero es muy diferente construir con el pensamiento una sólida base conceptual para entender el propio mundo ya existente que instituir un universo paralelo invisible, divino y quimérico. Pero en la realidad se ha anquilosado un concepto de lo verdadero, y lo verdadero es hoy ese mundo imaginario de las ideas, de lo espiritual (el dualismo). Espíritu es entonces todo pensamiento, el hombre es espíritu en cuanto que piensa. Por ello los paganos también eran espirituales, aunque todo su pensamiento lo aprovechaban para el mundo y lo construían desde el mundo para sacralizarlo. Sin embargo, lo divino son pensamientos del más allá, revelados, imposibles para el hombre porque no puede acceder a ellos con las manos. Stirner, bajo la premisa de un mundo espiritual, describe el mundo como un paisaje fantasmagórico repleto de espíritus, de fantasmas. La idea es un fantasma, el mundo está lleno de terror y muerte, es un mundo sin sombras. «El desgraciado Peter Schlemihl, que ha perdido su sombra, es el retrato de ese hombre convertido en espíritu, pues el cuerpo del espíritu no arroja sombra». (Pág. 51) Pero «el espíritu tiene que crear su mundo espiritual y, antes de crearlo, no es espíritu». (Pág. 60) ¿Qué ha sucedido entonces? Algo muy extraño debe ocurrir para que el niño se convierta en joven, que es quien dota de alma a las cosas, que es quien hace las cosas espirituales. El espíritu nace cuando el Hombre reniega de este mundo, el joven es una especie de sacrílego. La idea emanada de un pensamiento es «verdaderamente verdadera» si no s

Añade tu comentario

Si ya tienes una cuenta, accede a la misma:

Tu Email:
Clave de acceso:

Si no, completa estos datos: (o apúntate a coRank gratis)

Tu nombre:
Tu página o blog: (opcional)

Tu comentario:

(te quedan hasta 5000 caracteres)

¿Puedes ver las 5 letras y números más prominentes en esta imagen? (no importa mayúsculas o minúsculas)

Escríbelas aquí, por favor:

« regresar

Inicio | Términos del Servicio | Privacidad de datos | Ayuda | Sobre coRank | Escríbenos

© coRank 2007